Idea de Negocio 4

Ofrece clases

Esta opción es una de las más valiosas y con mayor potencial porque no solo te permite ganar dinero, sino también compartir algo que dominas y disfrutar del proceso.

Sin embargo, hay varios factores importantes que debes considerar para que funcione de la mejor manera:

La habilidad que vayas a enseñar

Piensa en qué eres realmente bueno y qué disfrutas hacer. Puede ser algo tan simple como dibujar, tocar un instrumento, jugar ajedrez, programar en computadora o incluso ayudar con tareas escolares.

Lo importante es que sea una habilidad que tú domines lo suficiente como para poder enseñarla a otros. Pregúntate:

  • ¿Qué habilidad tengo que podría enseñar a otros?
  • ¿Qué tan bien la domino? ¿Necesito prepararme más?

Si dudas un poco de tus habilidades, no te preocupes: también puedes aprender más mientras enseñas. Lo importante es tener ganas de compartir.

El público al que vas a enseñar

Debes decidir a quiénes les quieres enseñar. Por ejemplo:

  • Niños pequeños: Si eres paciente y creativo, enseñar cosas básicas como arte, música, lectura o deportes puede ser ideal.
  • Adolescentes: Puedes enseñar habilidades más complejas como guitarra, idiomas, matemáticas o robótica.
  • Adultos mayores o principiantes: Tal vez puedas enseñarles a usar la tecnología, como manejar un celular o una computadora básica.

Conocer a tu público te ayudará a adaptar tus clases. Piensa en su edad, qué tanto saben de la habilidad que enseñas y cuánto tiempo pueden dedicarle.

Presencial o en línea

Hoy en día, tienes dos opciones para enseñar:

Presencial: Esta es una excelente opción si tu público está cerca. Puedes dar clases en tu casa, en una biblioteca, en un parque o incluso en el hogar de tus alumnos.

Por ejemplo, enseñar guitarra en un lugar cómodo los lunes, miércoles y viernes.

En línea: Si prefieres llegar a más personas o si no pueden reunirse en persona, dar clases por internet es una opción increíble.

Puedes usar plataformas como Zoom, Google Meet o incluso grabar videos para crear tu propio curso.

Por ejemplo, un curso de dibujo básico donde grabes lecciones paso a paso y las vendas.

Ambas opciones tienen sus ventajas: la presencial es más personal y directa, mientras que en línea te permite llegar a un público más amplio y ahorrar tiempo.

Seriedad y constancia

Uno de los factores más importantes al enseñar es que seas constante. La gente confía en ti y espera que cumplas con lo que prometes. 

Si decides dar clases tres veces por semana, asegúrate de estar siempre preparado, llegar puntual y dar lo mejor de ti en cada lección.

Esto hará que tu reputación crezca y que más personas quieran aprender contigo.

Las posibilidades son infinitas

La enseñanza no tiene límites y te permite crecer con tu negocio. Algunas ideas incluyen:

  • Clases individuales: Personalizadas para un solo alumno, adaptadas a su ritmo y necesidades.
  • Grupos pequeños: Reúne a 3 o 4 personas y dales una clase conjunta; esto puede ser más divertido y rentable.
  • Cursos pregrabados: Si no puedes enseñar en vivo todo el tiempo, graba un curso completo con tus propias lecciones y véndelo en plataformas como YouTube, Udemy o incluso a tus conocidos.
  • Talleres por temporadas: Por ejemplo, puedes enseñar dibujo básico durante el verano o clases de guitarra en vacaciones navideñas.
  • Ejemplo práctico: Si te gusta tocar la guitarra, puedes dar clases a niños pequeños tres veces por semana o incluso grabar un curso donde enseñes los acordes básicos, cómo afinar la guitarra y cómo tocar canciones fáciles.

    Factores a tomar en cuenta:

    1. Dificultad: Depende de todos los factores. 
    2. Inversión: Depende, pero si lo llevas a cabo perfectamente la inversión pueden llegar a ser baja y las ganancias altas.
    3. Seguridad: Alta si es con personas que conoces.
    4. Edad recomendada: A partir de 8 años.